Manon Lescaut. Puccini

Imaginad la escena. Un joven enamorado lucha desesperadamente por conseguir liberar a su amada, por evitar para élla el destierro, la cárcel, una infinita separación.

Ella se llama Manon Lescaut.

Manon Lescaut es el nombre de una protagonista. El nombre de la protagonista de una novela. De una novela escrita por el francés Abate Prévost y llamada “L’historie du chevalier des Grieux et du Manon Lescaut”. Una novela en la que se han basado diversos libretos de varias óperas, operetas y hasta una película .

Con libreto de Ruggiero Leoncavallo, Domenico Oliva, Marco Praga, Giuseppe Giacosa, Luigi Illica, Giacomo Puccini y Giulio Ricordi, Giacomo Puccini (1858-1924) compuso Manon Lescaut. El otro gran compositor que se inspiraría en la obra de Prévost para otra ópera, sería el gran Jules Massenet.

Estrenada el 1 de febrero de 1893 en el Teatro Regio de Turín, la obra fue muy bien aceptada tanto por el público como por los críticos, presentándose ese mismo año en San Petersburgo, Madrid y Hamburgo.

Manon Lescaut es una de las óperas más bellas de Puccini y lo que os traigo aquí, su intermezzo, es una auténtica joya, una delicia, puro sentimiento. Recordad. Imaginad la escena. Un joven enamorado lucha desesperadamente por conseguir liberar a su amada, por evitar para élla el destierro, la cárcel, una infinita separación.

Ella se llama Manon Lescaut.

Manon Lescaut se marchó desterrada a América. Otra Manon muy distinta, pero igual de bella, mañana partirá hacia América. La primera desterrada. La segunda en busca de la gloria. Divergentes en el destino. Convergentes en la belleza.

Buena suerte, mi Manon. Al igual que el joven Des Grieux, me inclino sobre tu cuerpo.

Ella recuerda los tiempos pasados con su amor en París y le pide a Des Grieux que nunca olvide su amor, finalmente ella muere entre los brazos de su amado, que se abandona sobre su cuerpo, desvariando de desesperación y sufrimiento.” Muere, mi joven Manon, para nacer de nuevo a una nueva vida cuando regreses, en la que yo permaneceré a tu lado por siempre.

Acto I. Una plaza en Amiens

Alrededor de la entrada de una posada, soldadesca y estudiantes, entre los que están Edmondo y Renato Des Grieux, pasan la tarde en inocente flirteo con las mujeres presentes. En un carruaje llega Manon Lescaut, obligada por su padre a internarse en un convento, al que es conducida por su hermano, el sargento Lescaut.

Coincide en el viaje el tesorero general del Rey, Geronte di Ravoir, viejo y rico. Des Grieux se enamora a primera vista de Manon, se rebela contra los planes de la familia de Manon y la convence para reunirse más tarde. Lescaut traba amistad con Geronte y acuerdan cenar más tarde. Mientras Lescaut se distrae en juegos de azar, el viejo Geronte decide raptar a Manon y soborna al posadero para que le facilite su escapada en una hora. Edmondo escucha casualmente de los planes de Geronte y avisa a Des Grieux, quien convence a Manon de que huyan juntos inmediatamente. Geronte ve súbitamente frustrados sus planes, mientras Lescaut lo consuela: conoce demasiado bien el carácter frívolo de Manon y muy fácilmente puede abandonar a un estudiante por una vida lujosa.

Acto II. Salón en el palacio de Geronte, en París

Manon se ha convertido en la amante de Geronte. Ella disfruta de las atenciones de su peluquero en su lujosa habitación en el palacio del tesorero general, pero a pesar de los lujos, se aburre y tiene nostalgia de su apasionada convivencia en un modesto desván con Des Grieux. Lescaut, que ha logrado mantener amistad con Des Grieux y disfrutar de la protección de Geronte, explica a Manon que Des Grieux sigue desesperado por haber sido abandonado por ella e ignora aún su paradero, ha iniciado una arriesgada vida como buscador de fortuna con el único objetivo de conseguir la riqueza que le permita darle la vida de lujo que ella necesita. Entra un un grupo de músicos a interpretar uno de los numerosos madrigales que Geronte compone para ella, acto seguido entran unos músicos y el maestro de danza, ante lo que Manon le confiesa secretamente a su hermano el hastío que siente por todo ello. Lescaut preocupado, sale en búsqueda de Des Grieux.

Geronte aparece, rodeado de una corte de amigos que adulan a Manon, mientras un maestro de baile le enseña a bailar el minueto. Manon propone a todos salir a pasear fuera del palacio. Geronte y sus amigos se adelantan, mientras Manon se observa al espejo, segura de su belleza. Aparece Des Grieux, informado por Lescaut de la nueva vida de su amada, reprochándole que le haya abandonado por una vida lujosa. Ella, arrepentida, cae en sus brazos, encontrando resistencia por parte de Des Grieux, pero haciendo uso de sus encantos logra vencer su resistencia y se abrazan en un beso apasionado. Geronte les sorprende y a su vez le reprocha a Manon tal infidelidad tras haber recibido tantas atenciones de su parte. Ella contesta cruelmente diciendo que su apariencia de anciano difícilmente podría inspirar amor, comparada a su joven belleza y la de Des Grieux, Geronte cede y se retira, jurando regresar pronto. Manon, feliz de que Geronte se ha ido, se entristece cuando Des Grieux le dice que tienen que huir inmediatamente del palacio. Entra Lescaut con graves noticias: Geronte la ha denunciado como cortesana y viene con la guardia a arrestarla, empiezan a huir, pero ella se entretiene intentando llevarse sus joyas. Aparece la guardia y arresta a Manon por prostituta y ladrona.

He aquí el intermezzo que ilustra la desesperación de Des Grieux, quien ha rogado y suplicado ante cuanta gente pudo para liberar a Manon, sin éxito alguno.

Acto III. Una plaza en el puerto de Le Havre

Des Grieux y Lescaut esperan frente a la cárcel donde Manon espera su traslado a bordo de un barco para ser deportada a América, junto a unas prostitutas. Lescaut ha sobornado a unos hombres de la guardia para que Des Grieux pueda hablar con Manon y facilitar su huida. El intento de fuga fracasa y las prostitutas, con Manon, son forzadas a subir al barco. Un enloquecido Des Grieux intenta impedir que Manon suba al barco, pero se detiene y ruega al comandante del barco para que le deje subir con ella. El comandante, conmovido, deja pasar a Des Grieux quien puede volver a abrazar a Manon.

Acto IV. Un desierto, cerca de Nueva Orleans

En Louisiana, la pareja huye hacia las colonias inglesas para ser libres, pero se han perdido en un área desolada y sin agua. Des Grieux se separa de Manon para ir a buscar agua, Manon se desespera al encontrarse sola y maldice su belleza por haberle causado tanto sufrimiento, al volver Des Grieux se la encuentra agonizando. Ella recuerda los tiempos pasados con su amor en París y le pide a Des Grieux que nunca olvide su amor, finalmente ella muere entre los brazos de su amado, que se abandona sobre su cuerpo, desvariando de desesperación y sufrimiento.

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~ por Álvaro Ojeda en 25 febrero 2010.

Una respuesta to “Manon Lescaut. Puccini”

  1. Cuando uno escucha música tan bella, no es alegría la emoción o sentimiento primero de goce, es pasión por querer estar dentro de ella, está más allá de los sentidos.

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